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Ya no odio Facebook

6 mayo, 2010

Face Book

Supongo que pocos seréis los que recordéis dos posts míos de hace muchos meses, más que nada porque es posible que ni me leyerais por aquel entonces. Son dos artículos en los que decía que no me gustaba mucho Facebook, de hecho el primero se llamaba Odio Facebooky el segundo (publicado semanas después) “Sigo odiando Facebook pero…“.

Las razones que daba para justificar ese odio eran que me resultaban muy molestas las notificaciones o invitaciones a grupos, las falsas amistades de antiguos compañeros de clase, etc…
Incluso llegué a borrarme mi perfil de Facebook, aunque me lo creé a las pocas semanas porque lo necesitaba para ciertas cosas.

El caso es que a día de hoy poco ha cambiado en ese sentido, ya que esas cosas de las que me quejaba no tienen que ver tanto con el servicio en sí, sino con los usuarios. Así que desde que me volví a crear la cuenta en Facebook pero puse especial énfasis en la privacidad, en lo que los demás podían ver de mí y en lo que yo quería ver de los demás y gracias a esto Facebook ya no me resulta tan intrusivo y cansino, y llego a disfrutarlo incluso.

Facebook lo utilizo de una manera muy diferente a Twitter. Casi toda la gente que usa Facebook (al menos la mayoría de mis amigos allí) suelen repetir actualizaciones de estado en ambas redes sociales, incluso a veces es la misma frase. Como no soy nada fan de leer duplicados, a esas personas las oculto en Facebook, total las voy a seguir leyendo igual en Twitter.
Cada vez que veo una aplicación chorra voy raudo y veloz a ocultarla también. Sin piedad, no pasa el filtro ni una. Gracias a esto puedo decir que para mí no es nada cansino el Farm Ville puesto que sólo vi la notificación una vez.
Hablando de esto, ojalá en Twitter se pudieran ocultar determinados tweets, por ejemplo los tweets que vengan de cierta aplicación (como MyTVShows o similares), espero que estén trabajando en ello porque sería genial.

Con el caso de amigos pesados que te etiquetan en todas las fotos aunque no salgas para que las veas, o que todos los días recibes invitaciones suyas o sugerencias de amigos, he llegado a un punto en que no me corto un pelo en eliminarlos como amigos si realmente se ponen pesados. Y si luego me vuelven a añadir como amigos, los dejo en pendientes y así no me pueden volver a añadir (pequeño gran truco, de nada).

El caso es que bien utilizado Facebook me está gustando bastante. Personalmente no actualizo mucho mi estado, lo utilizo más para leer otros estados y marcar ciertas cosas que “Me gustan”, el que quiera leer mi estado y mis desvaríos tiene mi Twitter.

¿Vosotros hacéis algo parecido con vuestros perfiles en Facebook?

Imagen cortesía de kwerfeldein con licencia Creative Commons.

Los pesaditos de Twitter

9 marzo, 2010
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No entiendo por qué Twitter se ha convertido en el epicentro de casi todas las redes sociales. No lo entiendo y además no me gusta nada.

Escribí un post similar hace no mucho, pero me apetecía sacar de nuevo el tema y centrarlo sólo en Twitter.
Porque a ver,que alguien me explique esa manía de enlazar todas y cada una de las webs o nuevas redes sociales a las que nos registramos con nuestra cuenta de Twitter y cada vez que actualizan en una de esas redes aparece un mensaje automático en Twitter.

Es que es algo que se me escapa. Por ejemplo con Foursquare, de la que hablaba ayer.
Mi timeline se está llenando de mensajes automáticos de la gente que usa Foursquare indicándome dónde acaban de hacer el último check-in.

Mi pregunta es: ¿por qué?

El resto de gente que use Foursquare ya verá donde estás cuando entren en la aplicación, no es necesario que lo vean dos veces. Y la gente que no tiene Foursquare probablemente no tendrá mucho interés en saber donde estás cada minuto. Si quieres poner donde estás en Twitter, ¿por qué no escribir un tweet corriente y moliente del estilo “me voy de compras por el centro” o “salgo con los amigos a tomar algo, hasta luego!”?

Claro que esto va por modas, hace no mucho pasaba con Formspring. Eso sí que fue mortal. La gente enlazaba su cuenta con la de Twitter y mi timeline durante una semana (cuando más estuvo de moda) era un 80% de tweets automáticos de Formspring. Yo me hice una cuenta también, anuncié que la tenía varias veces pero no enlazaba todas y cada una de las preguntas que me hacían, de hecho no enlacé ninguna.
¿Si alguien estaba interesado en leer mis respuestas entraría en mi perfil de Formspring no?

También está el caso de MyTVShows. Esto va a rachas pero cuando pillas a alguien que un día de repente le da por marcar todo lo que ha visto en la última semana es como para alejarse de Twitter un par de horas para que no se te llene el timeline de spam.

Me podríais decir que por qué no dejo de seguir a esa gente. No la dejo de seguir porque el resto de sus tweets me interesan mucho. No soy masoca y sigo a gente a la que no quiero leer. Pero me da mucha rabia que Twitter se utilice como una especie de reunión de todas las redes sociales habidas y por haber y que la gente duplique o triplique la información que comparte. Seré un maniático pero me da muchísima rabia la verdad.

Una posible solución sería lo que existe en Facebook de bloquear aplicaciones. No sé si lo que voy a decir sería posible hacer, pero estaría genial que Twitter detectara los mensajes que se generan en estas aplicaciones y que nos diera la opción de no ver mensajes que provienen de esas otras redes sociales. Así si alguien se pone muy pesadito compartiendo los 19 episodios de series que ha visto en una semana simplemente pudiéramos elegir no ver esa información pero sí el resto de sus tweets.

Creo que sería la solución perfecta aunque no sé si es posible. ¿A vosotros qué os parece?

Imagen cortesía de Ludwig Gatzke con licencia Creative Commons.

Haciendo las cosas bien

15 enero, 2010

amigos_2.0

Meteos en el papel. Imaginad por un momento que hacemos las cosas tal y como estaban pensadas o la gente dice que hay que hacerlas.
¿Cuántas veces habéis leído frases del estilo: “Así no se hace”?
Voy a ir al grano que veo que ya estáis tirando del scroll para ver hacia donde lleva esta reflexión.

Pongamos por ejemplo Twitter. Nació como una web donde cada uno tenía que escribir lo que estaba haciendo en ese momento, su lema era précisamente ese: “What are you doing?”.
Si hubiéramos seguido tal cual nos lo decían, Twitter no sería lo que es hoy.
Es cierto que muchas veces contamos lo que estamos haciendo, pero no siempre.
¿Quién no ha leído alguna vez lo de “Twitter no es un chat”? Yo unas cuantas.
Twitter no estaría pensado para usarse como si fuera un chat, pero gracias a que lo usamos de ese modo yo personalmente he conocido tanto virtualmente como en la vida real a mucha gente interesantísima que si no llega a ser por eso es probable que no lo hubiera hecho.

Fijémonos ahora en Facebook. La idea original del servicio era la de que los universitarios norteamericanos pudieran encontrar a gente que había estudiado con ellos. Si la gente hubiera limitado el uso de Facebook a eso probablemente ni siquiera nosotros estaríamos registrados. Que sí, que es cierto que también puedes encontrar a gente con la que has estudiado en el colegio, instituto o universidad, pero ¿es ese el uso principal que le damos?
Yo tengo a muy pocos contactos en Facebook porque no lo uso mucho, y muchos de ellos no son gente con la que he compartido estudios precisamente.

Todo esto hace que alguna vez me haya planteado lo siguiente.

Gracias a esa capacidad innata que tenemos todos de hacer lo que nos sale de ahí y no hacer caso a las reglas, somos lo que somos y conocemos a quien conocemos ahora. Si hubiéramos hecho las cosas bien todo sería muy diferente.
Pensad en toda la gente que habéis conocido en Twitter, Facebook, Myspace o cualquiera de esas páginas.
Con toda probabilidad no las conoceríamos, no sabríamos de su existencia. Y sería una pena porque no es que sólo haya conocido a mucha gente así, sino que a algunos de ellos tengo el placer de llamarles amigos.

¿A dónde quiero llegar con esta reflexión? Tampoco quiero ponerme demasiado profundo, pero me apetecía hacer ver que estas pequeñas herramientas que muchas veces las tomamos como un juego nos han aportado tantas cosas que muchos juegos de verdad no podrían hacer jamás.

Pensadlo bien la próxima vez que os pregunten sobre lo que estáis haciendo y respondáis: “Nada importante, perdiendo el tiempo en Twitter…“.

Imagen creada con la aplicación TouchGraph para Facebook.

Prohibido spammear

12 enero, 2010

Soy muy fan de apuntarme a cualquier cosa nueva que sale en internet, que leo en Twitter o en algún blog.
Excepto en Facebook, puesto que lo uso para actualizar la página del blog y poco más, me suelo registrar en todos los nuevos servicios que van saliendo, como casi todo el mundo.
Eso sí, parece ser que no soy como casi todos, es más, diría que soy como unos pocos porque…
no me gusta spammear.
Llamarme raro pero no me gusta.

Por ejemplo, el Formspring que tan de moda se ha puesto en las últimas semanas. Al primero que se lo leí por Twitter fue a Juanan Milleiro, y yo al poco tiempo me lo hice también y casi todo Twitter. Pero en mi caso, antes de registrarme me informé bien para saber si se podía hacer sin vincular mis respuestas a mi cuenta de Twitter, y como en efecto sí se podía me hice la cuenta, donde he respondido a unas cuantas preguntas “en la intimidad” sin postear todas las respuestas en mi timeline.

Luego está la gente que por sus narices se tiene que hacer fan de TODOS los grupos que se le pongan a tiro en Facebook, cosa de la que ya he hablado algún día por cierto.

Lo que estoy diciendo quizá parezca que pueda contradecir a algo que yo últimamente digo bastante: tanto Twitter como Facebook son servicios donde cada persona los puede usar como le de la real gana.
No hay cosa que más me moleste que leer a listillos diciendo lo que se puede y no se puede hacer, como cuando a Andreu Buenafuente se le criticaba por hacer unos replies tan extraños y ahora cada vez veo que los utiliza más gente.

Así que no estoy diciendo a nadie cómo tiene que usar nada porque la gracia de todo esto es que cada uno haga y escriba lo que quiera, y si a alguien no le interesa que lo deje de seguir, ¿no?

Entonces, ¿cómo puedo estar quejándome de la gente que spammea sus respuestas de Formspring o las series que ha visto en MyTVShows por ejemplo?
Pues porque una de las cosas que más intento llevar a rajatabla es la de intentar no molestar o agobiar lo menos posible a los demás. Me prohibo a mi mismo spammear.

Que quede claro que no es que me moleste la gente que hace eso, porque a todas las personas que sigo en Twitter los sigo porque me gusta lo que dicen. Si realmente el spammeo que hicieran me molestara tanto las dejaría de seguir.
Pero aun así cuando surge una de estas nuevas modas, sólo deseo que pase lo antes posible, a pesar de que esa moda en concreto pasará pero vendrá otra nueva.

Probablemente estaréis pensando que me estoy contradiciendo y puede que tengáis razón, pero bueno, nadie es perfecto ¿verdad?

Imagen cortesía de Thomas Hawk con licencia Creative Commons.

Cuando compartir demasiado se convierte en un problema

5 noviembre, 2009

Hay que ver qué manía tenemos de contar todo lo que hacemos o nos gusta. Al estar tan metidos en internet y usando servicios como Twitter, Facebook o Tuenti, tendemos a contar cosas que hace un par de años quedarían en nuestra intimidad o se contarían en blogs personales.

Sin embargo, ahora, cualquier que tenga perfil en una red social nos puede poner al día de lo que está haciendo, pensando, viendo, o simplemente algo que quiere compartir con el resto de la gente. Y eso no me parece mal, de hecho a mi me encanta y los que me seguís por Twitter lo sabréis bien, incluso alguna vez habréis sufrido algún exceso de tweets por mi parte. Estoy trabajando en ello que conste.

El caso es que, como digo, a mi eso no me molesta, lo que me molesta es por ejemplo lo siguiente.
Tenemos a Facebook, una red social creada con el ánimo de encontrar a gente con la que has ido a clase  y retomar amistades, o donde tienes a tus amigos y compartes fotos, etc…
Por supuesto ese sería el uso ideal de esta gran herramienta, pero claro, como buenos humanos que somos, el uso ideal nos lo pasamos por el forro de los… me explico.
Gracias a mi muro, me entero de que mis amigos se han unido a grupos o son fans de cosas como:

Si no sabes la diferencia entre Ay, Hay y Ahí, no mereces vivir
Odio perder el bus en mi cara xD
El Imperativo de los verbos acaba en D, no en R!
Yo también dije voy en camino y ni siquiera había salido!xd
Yo también iba a la papelera a sacar punta para hablar con mis amigos.

Podría estar varios minutos copiando y pegando cosas del estilo, pero creo que vais pillando por donde voy.
Además son cosas que no puedes bloquear, se puede bloquear a la persona que las escribe, pero no quiero ser tan drástico. Si se pudieran bloquear hacérmelo saber, aunque  no cambiaría mucho las cosas, a donde quiero llegar es a lo pesado que puede llegar a ser compartirlo todo. No hace falta que me entere de cualquier serie, canción o actividad lúdica que hacías cuando eras pequeño. Son datos que me daban igual antes de leerlos y me seguirán dando igual después, pero que el mero hecho de verme abrumado por ellos en mi muro hace que sea cansino.

Ya escribí hace unos meses un artículo titulado “Odio Facebook” y esto no va por el mismo camino, he aprendido a usarlo bien, a compartir fotos con mis amigos, gracias a Facebook me puedo enterar de cosas interesantes de la gente, pero de verdad, esas otras chorradas, hacen que desee borrar la cuenta, y sería la segunda vez.
Espero no llegar a ese extremo.

¿Y a vosotros, qué os parece esto? ¿Qué os cansa de estos sitios?

Imagen cortesía de constantine graphics con licencia Creative Commons.

Fallos en la nube

15 octubre, 2009

¿Qué está pasando últimamente?
Esta pregunta podría aplicarse a demasiadas cosas así que voy a concretar, ¿qué está pasando con los servicios de internet que están fallando más que una escopeta de feria?

En la entrada del martes ya os comentaba el error por parte de Microsoft y la pérdida de datos de los usuarios del Sideckick. Hoy leo que Facebook ha perdido 150.000 cuentas de usuarios.
Hace menos de un mes también hubo problemas con Gmail y los contactos.
El servicio de Apple, MobileMe tampoco se ha escapado de los problemas.
Hotmail también sufrió lo suyo, y estos días, sobre todo es Twitter el que está teniendo numerosos fallos.

El ver todos estos fallos de seguridad o de uso en el corto espacio de un mes debería hacer que nos planteáramos cosas, al menos yo lo estoy haciendo.
¿Están seguros nuestros datos en la nube?
Creo que ni nos damos cuenta de la cantidad de información importante tenemos en estos momentos sólo en internet. Estos fallos por suerte se solucionan a las pocas horas, y no hay nada que indique que puedan fallar mucho más tiempo pero aun así son demasiadas las cosas que están pasando.

Damos por sentado que nuestros datos están ahí arriba, sincronizados en algún sitio sin saber bien donde. Y puede que el día menos pensado queramos acceder a alguna de nuestras cuentas de Facebook, Twitter, etc… y nos digan: “Oiga, que no puede entrar, es que hemos perdido sus datos…”
No pretendo ser alarmista pero cada vez en vez de sentirme más seguro dudo más, y eso no es bueno.