Nada más y nada menos que 20 temporadas llevan a sus espaldas, con la 21 lista para emitirse en breve.
Una serie que era una especie de revolución en su época, ya que decían que eran dibujos animados para adultos. Muy para adultos no debería ser puesto que al menos aquí en España se emite actualmente a mediodía.
Sus comienzos fueron en La 2, pasando a emitirse en TVE 1 en horario de máxima audiencia de la noche. Pocos se acuerdan de eso ya. Antena 3 la lleva emitiendo desde 1994, quince años ininterrumpidamente.
Recalco esta última palabra porque es de eso de lo que voy a escribir, son 20 añitos los que la serie lleva ofreciéndonos episodios nuevos cada semana, al menos en Estados Unidos. Aquí Antena 3 nos tortura todos los días con dos episodios, repito, TODOS los días.
Y claro, echando cuentas no hay que ser muy listo para saber que en 15 años, emitiendo dos capítulos por día, el número de repeticiones de la serie roza ya un número absurdo.
Leí hace poco, si no recuerdo mal, que ya llevan 23 repeticiones. Un número que a todas luces me parece hasta insultante y que dejaría loco al mismísimo Jim Carrey.
¿Realmente no les da vergüenza a los de A3 volver a poner la serie desde el episodio 1 cada pocos meses? Además es que te pilla en bragas, un día estás tan tranquilo viendo un episodio de los más nuevos y de repente al día siguiente te encuentras con el primer puto capítulo de nuevo.
Dan ganas de ir a la sede de la cadena y liar la de Dios.
¡Si es que hasta prefiero que vuelvan a hacer el Príncipe de Bel Air, mítica serie donde las haya!
Por otra parte está lo que comentaba al principio, 20 temporadas que lleva la serie ya, y creo que todos coincidimos en que la calidad de la serie baja con cada una. Los últimos episodios que he visto son muy flojos, con situaciones realmente extrañas.
Parece que allí pasa lo de siempre, si algo tiene audiencia y la gente lo sigue, sigamos haciéndolo hasta la muerte, sin importar la calidad.
Otra serie a la que le pasó lo mismo fue a Expediente X. La quisieron alargar tanto que al final ni siquiera estaba Mulder, que es casi tan triste como en Aída, que se marcha el personaje que le da nombre y no tienen huevos a cancelar la serie a pesar de lo absurdo de la situación.
Alargar series hasta el infinito y más allá nunca será buena idea, y bien lo saben otros, como en Lost y Battlestar Galactica.
Dos series que tienen (o han tenido en el caso de Galactica) un seguimiento brutal, sin problema de audiencia aunque no se repitan los números de las primeras temporadas. Sin embargo, lo que las diferencia es que en estas dos, los creadores no quieren vivir del cuento toda la vida. En Lost ya anunciaron que la sexta temporada, que empezará en 2010 será la última de la serie, que quieren acabarla dignamente y no alargarla sin sentido y acabar saliendo por la puerta de atrás. 
Ayer leí que el creador de la esperada serie Flash Forward tiene ideadas cinco temporadas de la serie, y que si fuera mal hasta podría reducirlas a tres. Algo según mi opinión genial, puesto que ya sabe que no va a irse por las ramas y nos aburrirá con temporadas de relleno.
Menos mal que parece que no todo está perdido, a ver si más gente hace lo mismo con sus series. Y ya de paso, a ver si A3 le echa un par de huevos, se arriesga un poco y permite que no empecemos a odiar a Los Simpsons, que aunque ha bajado de calidad, no se lo merecen.

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