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En Noviembre escribí un post titulado El friki” en el que comentaba que en mi grupo de amigos consideran que yo soy el más friki de todos.

Me lo consideran entre otras cosas por usar internet de manera activa, estar en varias redes sociales, saber bastantes cosas de internet (por experiencia y tiempo de uso simplemente), etc…
Desde que se enteraron que empecé a ir a las Twittches (reuniones mensuales de usuarios de Twitter de Valencia) pensaron que mi frikismo había llegado a límites extremos. Se deben pensar que son reuniones de gente rara, no conciben que haya gente “normal” en esas reuniones. Cuando les dices que hay gente de todos los estilos, mayores, jóvenes, parejas casadas y demás parecen no creérselo.

El caso es que ya hace mucho tiempo de eso, se han acostumbrado a que les hable de Twitter de vez en cuando y pensaba que la cosa se estaba normalizando, así que quise hacer una pequeña prueba.
Fuimos a cenar a un restaurante y con toda la intención del mundo cogí la carta y le hice una foto a mi plato, les dije que era para enseñarla en Twitter.
Las reacciones no se hicieron esperar, que si “estás colgao”, “menudo friki estás hecho” y cosas así.

Sin embargo, esas afirmaciones, ya no sólo ese día sino en otros vienen de gente que colecciona todos los muñecos habidos y por haber de cierto anime o posee sables de Star Wars, otro que dedica todo su tiempo a la misma actividad y no hace otra cosa, de otro que baja y colecciona todas las películas de Pajares y Esteso, etc…

A lo que me refiero, que cada uno tiene su propia afición, pero parece que la única considerada friki es la que tiene que ver con internet. Precisamente debido a mi afición a internet, he conocido en la vida real a muchísima gente muy interesante y a algunos muy importantes para mi. Pero aun así, la gente que no está metida en este mundillo es algo que nunca va a entender. Hagas lo que hagas, te van a considerar friki porque lo que tu haces tiene que ver con internet.

¿Es justo? No, pero habrá que vivir con ello.
Yo he llegado a un punto en el que no me molesta, más que nada porque estoy bien contento y no me avergüenzo de nada, ni de subir una foto de mi cena a Twitter por ejemplo.

Así que como ya he dicho alguna vez, ¿soy friki? sí, pero a mucha honra.

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