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Iba a escribir sobre otro tema, de hecho ya tenía casi medio artículo escrito, pero me ha llegado cierto email y he cambiado el tema del post a última hora, a ver si ha merecido la pena.

El caso es que como decía, me llega un email nuevo, voy a la bandeja de entrada y veo que se trata de un nuevo comentario en el blog, en el post sobre la bicicleta de La Razón. El comentario era a grandes rasgos el comentario de un troll, una persona aburrida y amargada que se dedicaba a insultarme y a faltar al respeto. Eran dos míseras líneas nada más.

Nunca había tenido un comentario así, es mi primer troll. A mi el comentario me resbala totalmente, como era el primer comentario de esa persona antes de salir publicado tiene que pasar por moderación y sin dudar no lo he aprobado y ha acabado directamente en la papelera.

¿Entonces, de un hecho tan anodino, cómo es que le dedico un post?
Es una pregunta que puede que os estéis haciendo ahora, intentaré explicarla.
El post no va sobre ese comentario en particular, que como ya he dicho me da bastante igual lo que un amargado haga con su tiempo libre.
Lo que sí me gustaría comentar y debatir en los comentarios luego es el hecho de la moderación de comentarios.

En este blog, como ya he dicho más arriba, el primer comentario que hace alguien tiene que pasar primero por moderación, una vez se lo apruebe, el resto de comentarios que haga esa persona se podrán publicar sin pasar por ningún filtro.
No soy partidario de censurar comentarios, ni siquiera los negativos. Pero yo personalmente tengo una excepción.

Acepto todo tipo de críticas, buenas y malas. No me importa que un comentario sea crítico conmigo o con lo que he escrito siempre que se haga desde el respeto. Una crítica constructiva es algo muy bueno, porque puedes ver un error que has cometido y reflexionar sobre ello para no cometerlo más.
Ese tipo de comentarios los acepto y apruebo normalmente, como cualquier comentario que diga lo mucho que le ha gustado el artículo por ejemplo.

Pero con las críticas destructivas, que normalmente incluyen insultos, descalificaciones y faltas de respeto no tengo ningún tipo de tolerancia. Van a la papelera directamente sin ningún tipo de miramiento.
Veo que hay otros blogs que lo que hacen es aprobarlos y luego contestar a esos comentarios intentando dejar mal al que ha escrito esa crítica destructiva, pero yo particularmente con esa gente no pierdo más que el tiempo que me cuesta enviar el comentario a la basura.

No sé si alguno de vosotros consideraréis esto censura o un mal comportamiento de blogger, yo no. Insisto en que acepto cualquier comentario negativo mientras diga las cosas bien y sin perder las formas, pero de los de insultos y frases desagradables no tolero ni media línea.

¿A vosotros qué os parece? ¿Hacéis esto mismo o los tratáis de otra manera?

Imagen cortesía de Simon Lieschke con licencia Creative Commons.

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