Tal y como hice con True Blood en esta otra entrada hago lo mismo pero en este caso con libros.
Reconozco que últimamente no leía mucho, de hecho me pongo a pensar y no recuerdo cuál fue el último libro que leí antes del que voy a comentar ahora.

Una de las causas es que se me hace incómodo leer libros gordos porque suelo leer tumbado en la cama y sujetar un libro así no es fácil. Hace poco que descubrí los lectores de ebooks para el iPhone o el Mac. No es que no los conociera realmente, pero nunca les había dado una oportunidad hasta ahora.
Para el iPhone existen un par de aplicaciones geniales, Stanza (que también tiene versión para ordenador) y Wattpad.
Probando las aplicaciones se me ocurrió leer el libro que parecía que estaba de moda, el primero de la saga Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres.

Ya de por sí, el título me parecía atractivo (a la par que largo) y me habían hablado muy bien de él así que le di una oportunidad. A priori pensé que no aguantaría mucho leyendo el libro en la pantalla del iPhone, pero todo lo contrario. No se me hizo incómodo para nada, de hecho iba pasando páginas a un ritmo bastante elevado, también debido al propio libro que está genial.

Trata sobre un periodista que pierde una demanda contra un importante empresario y se ve obligado a abandonar por un tiempo la revista que dirige, Millenium.
En ese momento recibe la invitación de otro gran empresario del país para que investigue un asesinato ocurrido en su familia muchos años atrás.
En su camino se cruzará con una investigadora algo inadaptada que intentará ayudarle en su nueva tarea.

El libro engancha desde el principio, los dos personajes principales, el periodista Michael Blomqvist y la investigadora Lisbeth Salander son personajes muy bien definidos y complejos, sobre todo Salander y cada vez que terminas un capítulo no puedes dejar de leer porque necesitas saber más.
Como curiosidad decir que el autor, Stieg Larsson falleció prematuramente sin haber visto publicado este libro aunque habiendo entregado tres de la saga, de la que tenía pensado escribir algunos más. Nada más salir este libro a la venta fue un auténtico éxito de ventas que el propio autor no pudo disfrutar.

Alterné la lectura entre el teléfono y el ordenador y en pocos días lo acabé. Ahora voy a empezarme la segunda parte de la saga, titulada “La chica que soñaba con un bidón de gasolina” (curioso título también) que promete seguir con los personajes en una historia nueva.
Lectura altamente recomendada, sobre todo este mes que puede ser un poco más aburrido y tenemos más tiempo libre.

Share