amigos_2.0

Meteos en el papel. Imaginad por un momento que hacemos las cosas tal y como estaban pensadas o la gente dice que hay que hacerlas.
¿Cuántas veces habéis leído frases del estilo: “Así no se hace”?
Voy a ir al grano que veo que ya estáis tirando del scroll para ver hacia donde lleva esta reflexión.

Pongamos por ejemplo Twitter. Nació como una web donde cada uno tenía que escribir lo que estaba haciendo en ese momento, su lema era précisamente ese: “What are you doing?”.
Si hubiéramos seguido tal cual nos lo decían, Twitter no sería lo que es hoy.
Es cierto que muchas veces contamos lo que estamos haciendo, pero no siempre.
¿Quién no ha leído alguna vez lo de “Twitter no es un chat”? Yo unas cuantas.
Twitter no estaría pensado para usarse como si fuera un chat, pero gracias a que lo usamos de ese modo yo personalmente he conocido tanto virtualmente como en la vida real a mucha gente interesantísima que si no llega a ser por eso es probable que no lo hubiera hecho.

Fijémonos ahora en Facebook. La idea original del servicio era la de que los universitarios norteamericanos pudieran encontrar a gente que había estudiado con ellos. Si la gente hubiera limitado el uso de Facebook a eso probablemente ni siquiera nosotros estaríamos registrados. Que sí, que es cierto que también puedes encontrar a gente con la que has estudiado en el colegio, instituto o universidad, pero ¿es ese el uso principal que le damos?
Yo tengo a muy pocos contactos en Facebook porque no lo uso mucho, y muchos de ellos no son gente con la que he compartido estudios precisamente.

Todo esto hace que alguna vez me haya planteado lo siguiente.

Gracias a esa capacidad innata que tenemos todos de hacer lo que nos sale de ahí y no hacer caso a las reglas, somos lo que somos y conocemos a quien conocemos ahora. Si hubiéramos hecho las cosas bien todo sería muy diferente.
Pensad en toda la gente que habéis conocido en Twitter, Facebook, Myspace o cualquiera de esas páginas.
Con toda probabilidad no las conoceríamos, no sabríamos de su existencia. Y sería una pena porque no es que sólo haya conocido a mucha gente así, sino que a algunos de ellos tengo el placer de llamarles amigos.

¿A dónde quiero llegar con esta reflexión? Tampoco quiero ponerme demasiado profundo, pero me apetecía hacer ver que estas pequeñas herramientas que muchas veces las tomamos como un juego nos han aportado tantas cosas que muchos juegos de verdad no podrían hacer jamás.

Pensadlo bien la próxima vez que os pregunten sobre lo que estáis haciendo y respondáis: “Nada importante, perdiendo el tiempo en Twitter…“.

Imagen creada con la aplicación TouchGraph para Facebook.

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