finalista

Ver lo que hay en la imagen de ahí arriba es algo indescriptible.
Hace unos dos meses, que lo que más ilusión me hacía de los Premios Bitácoras era asomar la cabeza en el top 100 y ayer, verme finalista fue como un sueño.

Llegar hasta dónde estoy ahora es una recompensa enorme, porque habéis sido vosotros, mis lectores, los que me habéis puesto ahí. No he hecho excesiva campaña (3 ó 4 posts en dos meses no es campaña, amos no me jodas), y he intentado no ser nada pesado en Twitter o Facebook, por lo que estar en ese top 3 definitivamente me hace extremadamente feliz.

Así como os decía en anteriores artículos que ya que llevaba bastante tiempo en el top 3 me daría una rabia enorme quedarme fuera en el último momento, veo tan imposible ganar que no me daría tanta rabia como me la hubiera dado el perder la plaza de finalista.
Sinceramente creo que Pisito en Madrid tiene todas las de ganar, y bien que me alegraría por ello.

Este blog es como la típica película indie que se cuela en la categoría de Mejor Película en los Oscar dando la sorpresa pero nunca gana, la sola nominación ya es un premio enorme. Soy la Juno de este año, la Little Miss Sunshine de los Bitácoras.

Pero oye, bien orgulloso que estoy de ello, mejor dicho, bien agradecido. Porque como decía, sin vuestro apoyo no estaría donde estoy ahora. Sin vuestros comentarios (tanto en el blog como en redes sociales), sin los emails que me han llegado durante este año y poco que tiene de vida este blog dándome los ánimos y felicitándome por él. Todas esas pequeñas cosas me han hecho tremendamente feliz, y de verdad que me gustaría poder agradecerlo uno a uno, pero como no puedo qué mejor que decirlo por aquí:

MUCHAS GRACIAS.

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