Nadie dijo que fuera fácil. Y visto el resultado de las elecciones de ayer nos hemos dado cuenta de que es muy complicado.

Es muy complicado cambiar años de bipartidismo, de concienciar a la gente de que hay algo más, y que no por no conocer otras alternativas quiere decir que no las haya.

Es complicado hacer entender que la #spanishrevolution estaba formada por algo más que por indignandos. Complicado hacer entender a fans acérrimos de uno y otro partido que no era algo orquestado por el contrario. Que somos gente de toda clase social y de todas las edades. Que realmente somos gente que creemos que la democracia puede ser algo mejor, y que SÍ queremos votar, pero NO a los de siempre.

Las acampadas en todas las ciudades españolas, sobre todo la de Sol, nos hizo llenarnos de esperanza, de ver que no somos pocos, a pesar de lo que pasó ayer en las urnas.
Es prácticamente imposible darle una vuelta a las elecciones en tan solo una semana.

Pero no hay que darse por vencidos. Esto es solo el principio. Tenemos todo un año para seguir luchando.

Para demostrar que no ha sido algo puntual, ni orquestado por ningún partido (aunque seguro que han intentado aprovecharse, cada uno a su manera). Para hacer entender a la gente que no hay que conformarse con partidos que presentan sin ningún tipo de vergüenza a políticos imputados por corrupción. Para entender que no nos podemos alegrar por que ha sido un récord el número de votos en blanco, todo lo contrario. Nos queda mucho por aprender a nosotros para poder hacer comprender, o al menos intentarlo, a los demás.

Nos queda un duro trabajo, pero no hay que desfallecer.

A pesar de que los resultados de las elecciones no fueran los esperados, pequeños partidos comienzan a asomarse. Poco a poco, sin prisa pero sin pausa. La verdadera prueba de fuego viene dentro de un año.
Porque, como decía anteriormente, esto es solo el principio.

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