friki
Dícese de aquel pobre insensato que se ha adentrado en internet más que los que le rodean. A causa de eso, tiene más conocimiento sobre el tema que sus amigos y familiares, de ahí la coletilla de “el friki”.
Y sí amigos, yo soy el friki de mi grupo. Álvaro el friki que me llaman a veces.

Ser el friki de un grupo de amigos acarrea lo siguiente:

– Como oses cambiarte de email porque estés cansado de Hotmail, eres más friki aun.
– Leer blogs te hace más friki, ¡y ya no te digo si tienes uno!
– Cada vez que dices algo sobre Twitter, las miradas que te rodean se vuelven extrañas, se miran entre sí y te dicen, “pero qué friki eres…”
– Si quedas con alguien que has conocido en internet, ya sean quedadas de Twitter como la Twittmad, la Twittche, etc… eres un friki de dimensiones descomunales.

Porque sí, esas son las razones por las que me consideran friki. Entendería que me lo llamaran si no saliera de casa o hablara de internet todo el rato, pero no, si tus amigos son unopuntoceristas como los míos, con cumplir alguno de los puntos arriba mencionados eres un puto friki.
Eso sí, cuando les falla el ordenador, se compran uno nuevo, o de rebote escuchan términos como Google Wave, Spotify o Dropbox te asaltan con preguntas del estilo:

– Oye tu, he leído algo sobre Google Wave/Spotify/Dropbox… ¿qué es, para qué sirve, cómo funciona, cuánto cuesta, me enseñas?

Que me dan ganas de ponerles un link de estos acortados con j.mp o bit.ly que apunte a Google. Además, puedes currarte una gran respuesta, que luego o no te contestan o te dicen: “Joder tío, pero qué frikazo estás hecho…”.

Nos pasa como supongo que les pasa a los informáticos, todo el día asediados por sus amigos y familiares para que les arreglen el ordenador, menospreciados y motivo de coñas constantes.

El caso es que si lo de arriba me hace friki, pues sí, lo soy. Eso sí, friki sí, pero tonto no.

Imagen cortesía de LuChOeDu con licencia Creative Commons.

Share