Vistas hotel nueva york

Primera entrada desde Nueva York, ¡espero seguir teniendo fuerzas los próximos días para escribir también!

Comenzamos el día mal, saliendo con prácticamente 1 hora de retraso desde El Prat (esperándola dentro del avión). El viaje se me hizo bastante largo y pesado (¡8 horas!), pero lo peor fue al llegar. Otra media hora dando vueltas por el aeropuerto JFK hasta que nos habilitaran la entrada, y luego, una vez fuera del avión, a los no americanos nos tocó esperar como media hora en un pasillito ya que al haberse retrasado nuestro vuelo no había trabajadores esperándonos y no nos podían atender.
Encima, después de esa media hora, llegamos a la larga cola para que el funcionario de aduanas nos pase ficha y nos deje entrar en el país.

La verdad es que la entrada a los Estados Unidos, para un no americano, es fea. El recibimiento es muy malo, con una interminable cola para que revisen tus datos y te dejen pasar, en una sala fea, con poca luz, sin ventanas, y haciendo cola como borregos. Pero bueno, cuando acabe el viaje ni nos acordaremos.

Salimos del JFK y sopapo en la cara, ¡hace un calor brutal! No solo de temperatura, sino también de aire muy caliente. He vivido casi toda mi vida en Valencia, donde el calor en verano es intenso, pero lo que nos hemos encontrado aquí lo supera. Bastante asfixiante la verdad.

Como no queríamos pillar taxi y dejarnos 50$, hemos ido en metro a Manhattan, primero con el AirTrain (que hemos cogido en la dirección opuesta, menos mal que es circular), y luego haciendo transbordo al metro normal. Imprescindible sacarse la Metro Card de una semana por 29.90$, para disfrutar de viajes ilimitados en metro durante una semana, en vez de los 2.25$ que cuesta un viaje normal.

Llegamos al hotel y por fin una gran alegría, ¡el hotel está genial! Una entrada con muy buena pinta, y la habitación amplia, muy limpia y aseada, con la típica cama americana que para subirte tienes que pegar un salto enorme, aire acondicionado, wifi gratis… por el precio que nos ha costado las 9 noches, un lujazo, y encima a 5 minutos de una parada de metro.

Después de dejar las cosas y debido a que entre los retrasos del avión y la cola de aduanas, se había hecho un poco tarde, hemos decidido dedicar las últimas horas de la tarde a empezar a lo grande. Hemos comenzado en el Rockefeller Center, entrado a la tienda Lego, para luego seguir por la 5ª Avenida, la catedral de St Patrick, Hollister, Abercrombie, la Apple Store (que estaba de obras y no se podía ver el gran cubo de cristal, sino un enorme cubo de madera blanca…
Después de entrar a la Apple Store, nos hemos dirigido a Times Square, y al ser ya de noche, el impacto de entrar es mayor, ya que de tanto cartel luminoso que hay parece que sea de día. Aunque ya había estado, me alucina la cantidad de anuncios luminosos, tiendas especiales y restaurantes que hay.

Hemos cenado en un Friday’s, hemos tenido nuestra primera experiencia con las propinas (un 15%), y nos hemos vuelto al hotel, desde donde estoy escribiendo esto.
Estamos cansadísimos ya que aunque el reloj marque las 23:19h, para nosotros son las 5:19 de la mañana, así que vamos a dormir que nos lo merecemos.

¡Os sigo contando mañana!

Recordar que tenéis la guía completa del viaje en el siguiente enlace.

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