rascacielos

Otro día más que acaba de nuestro viaje a Nueva York. Ayer fue un día pensado para comprar a tope en la 5ª Avenida, y hoy a priori era más turístico, aunque ha acabado teniendo un alto componente de compras también.

Lo primero de todo fue acercarnos a la tienda de Abercrombie de la 5ª Avenida. Al ir media hora después de que abriera pensábamos que no habría cola como sí la hubo ayer, pero nada, había cola otra vez. Decidimos hacerla y así quitarnos de encima el entrar en la tienda y al final no fue tan lenta, en 20 minutos entramos. Lo de la cola está bien pensado, está gestionada de tal manera que dentro de la tienda nunca hay demasiada gente como sí ocurre por ejemplo en Hollister. Así que merece la pena esperar un poquito para tener una experiencia de compra mejor.
Al entrar había otro modelo mazadísimo, cada uno de sus pectorales era como mi cabeza. Por cierto, la ropa es bastante cara, más que en Hollister cuando hay prendas que son exactamente las mismas y del mismo tejido, pero a las que le cambian el logo. Cuando abran Abercrombie en España lo vamos a flipar con los precios.

Al salir nos dirigimos a la 9ª Avenida y comenzamos a bajar en busca de Chelsea, pero antes pasamos por B&H, una de las tiendas con más oferta y mejores precios en productos de tecnología que hay en Manhattan. Curiosidad, la tienda está regentada por judíos, por lo que los sábados cierra. Me compré un caprichito de nada, los cascos Beats by Dr. Dre, más baratos que en ninguna otra tienda de la ciudad.

Luego comimos en un bistro de Hell’s Kitchen llamado 5 Napkin Burger. Recomendadísimo. Me pedí la hamburguesa 5 Napkin, con cebolla caramelizada, queso gruyere y alioli, brutalísima.

5 napkin burger

Después de comer nos adentramos por fin en Chelsea, donde nos flipó el Chelsea Market, un mercado muy bonito y con tiendecitas de comida casera, pastelería, bollería, carne pescado… Un mercado típico pero con muchísimo encanto.

chelsea market

Justo al lado había otra Apple Store, la tercera que hemos visto de cuatro que hay en Manhattan (tenemos pensado ir a la última que nos falta por ver para hacer pleno), y justo al lado el Meatpacking District. Este barrio está lleno de tiendas de diseñadores top en las que tampoco entramos por no hacer el ridículo.

Cogimos el metro que nos llevaba hasta Brooklyn para volver a Manhattan paseando por el puente de Brooklyn. Las vistas eran espectaculares, aunque no me lo imaginaba tan estrechito y era un coñazo ir esquivando a peatones y ciclistas sin parar.

brooklyn bridge

Antes de pasar por el hotel fuimos a los grandes almacenes Century 21, donde dicen que hay grandes descuentos. A mi personalmente no me gustó nada, demasiada ropa por todos lados, un auténtico agobio y justo después nos pasamos por Eileen’s Cheesecake para probar una de las mejores tartas de queso que he probado nunca.

eileen's cheescake

Paramos un rato en el hotel y luego fuimos a cenar a un sitio de NoLita llamado Cafe Gitane, recomendadísimo también. Por poco más de 20 dólares cada uno cenamos de lujo. Yo me pedí un plato de pasta al horno con tomate riquísimos (el mejor plato de pasta que he probado en mi vida), y de postre cheesecake otra vez. Además es genial porque comimos en la barra al estar muy lleno y veíamos a los cocineros cómo preparaban la comida. Impresionante, ¡iban a una velocidad como no he visto en mi vida!

Luego ya tocaba volver al hotel de nuevo para descansar, mañana creo que tocará ir a la Isla de Ellis para ver la Estatua de la Libertad de cerca, ¡ya os contaré!

Recordar que tenéis la guía completa del viaje en el siguiente enlace.

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