wall street

Ya lo intuí en el primer viaje que hice a Nueva York en 2.007, y lo he confirmado en el que he hecho estas semanas pasadas. En Nueva York (no me atrevo a decir que en todo Estados Unidos, aunque casi seguro que sí) la educación con la que te atienden es una maravilla.

No es ninguna ironía, lo digo totalmente en serio.

Siendo un país donde en los bares y restaurantes es obligatorio dejar propina, es normal que los camareros sean simpáticos contigo, ya que esperan recibir más porcentaje de propina del habitual, su sueldo depende de ello. Así que puedo decir que a priori no extraña que sean súper atentos y amables, estén pendientes de ti pero sin agobiar, te rellenen el agua (siempre gratis) con frecuencia, si notan que eres extranjero te suelan preguntar de dónde eres y te dan conversación…

Como digo, esto puede entrar dentro de lo lógico ya que viven de las propinas, no tienen simplemente que ser majos, tienen que ser súper majos, atentos y serviciales. Y lo son.

Lo que sí que me llama la atención es la educación que tienen contigo cuando vas a cualquier tienda, donde ya no les dejas propina. De primeras, en muchísimas tiendas tienen a alguien que prácticamente su única función es dar la bienvenida a los que entran.
No queda ahí la cosa, te tratan de “sir”, o sea de señor, tengan la edad que tengan los dependientes. Te miran a los ojos cuando te hablan, te sonríen.

En algunos sitios va más allá, y cuando iba a pagar notaban que era extranjero y me daban conversación, pero sin ser pesados o agobiar. Todo de una forma muy natural y sin agobios.

Y me llama la atención porque en España la mayoría de las veces es todo lo contrario.

¿En qué tienda nos tratan de “señor” por aquí? ¿Cuántos camareros habremos visto que te miran con indiferencia y te sirven como si te estuvieran haciendo un favor?
Cuidado que no digo que todos sean así, conozco a camareros y dependientes súper agradables aquí en España, pero por desgracia son la excepción. En Nueva York la excepción era encontrarte con alguno un poco seco sin embargo.

Son ya 20 días los que he pasado allí sumando los dos viajes que he hecho, muchos restaurantes, bares y tiendas visitadas, por lo que esto que digo no es una apreciación rápida ni hecha por encima, es la realidad que he visto allí.

Considero igual de digno el trabajo de un camarero que el de un ingeniero aeronáutico, de hecho yo he trabajado de camarero, pero cuando se nota que lo que haces lo haces a disgusto ocurren estas cosas.

Y este es otro de los motivos por el que el “american way of life” me ha conquistado.

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