Así es queridos lectores, odio Facebook, y no queda ahí la cosa, se podría extender también a Tuenti, Myspace y sitios por el estilo.

He tenido perfiles en todas estas webs así que hablo con conocimiento de causa, y hablo en pasado porque hace tiempo me dio por borrarme en todos estos sitios.
No se me ocurre nada más coñazo que entrar en un sitio y tener decenas de avisos de invitaciones a chorradas, de invitaciones a juegos que te tienes que instalar o de peticiones de falsos amigos.
Con falsos amigos me refiero a esa fiebre que parecen sufrir algunas personas que lo que más ansían es tener más amigos que los demás, que miden su popularidad en base al número de contactos. No había cosa que más me molestara que recibir invitaciones para ser amigo de gente con la que fui al colegio (hace ya unos cuantos años) con la que nunca llegué a hablar y que encima en la petición pongan cosas como: “Hola! Qué tal? Cómo te va la vida? Me alegro de verte por aquí, a ver si nos vemos pronto y tomamos algo!”.
Cuanta hipocresía y falsedad en tan pocas palabras. Es gente con la que no has tenido prácticamente y para justificarse parecen interesarse por ti e incluso dicen lo de ” a ver si nos vemos!”.

Otra cosa que odiaba a muerte y ya no recuerdo si era en Facebook o en Tuenti, era lo de hacerte fan de algo o alguien. Era loguearte y ver las notificaciones:
“Pepito se ha hecho fan de la tortilla de patata.”
“Josefina se ha hecho fan del olor de las tormentas de verano en la montaña.”
“Juanito se ha hecho fan de N.Y.”
¿Realmente es necesario eso? Todos los días teniendo que leer de qué o quién se ha hecho fan la gente.

De las pocas cosas que me gustaba era poder contactar con gente que sí te importa y habías perdido el contacto, o ver fotos de la gente, aunque este tema es más complicado, porque la gente es muy propensa a colgar todas las fotos que hacen sin permiso y no a todo el mundo le hace gracia, a mi, personalmente, según qué fotos no me gustaba que las subieran y me etiquetaran.

Pero llegó un día, no pasó nada en especial, en el que me cansé. Me cansé de la hipocresía disfrazada de fotos de una noche de fiesta. Del cotilleo, de gente que parece que si no es por Facebook o Tuenti no se entera de tu vida o de los planes si no lo anuncias allí.
Mis amigos son los de siempre, si me quieren y quieren saber de mi ya saben donde me tienen sin tener que mirar en una web.

Aun así hay un sitio del que no me he cansado, es Twitter. ¿Por qué no lo odio?
Básicamente porque lo veo menos intrusivo. Tu sigues a gente y si ellos quieren te pueden seguir también o no (aunque siempre quieres que te sigan pero bueno). No existen chorradas de fans, de invitaciones, de etiquetarse en fotos y esas cosas. La gente pone lo que quiere y si a ti te interesa lo lees o no. No tienes por qué leer lo que alguien le escribe a otra persona a menos que también sigas a esa otra persona.
Además no se si es mi impresión, pero Twitter lo veo más adulto, no hay tanta tontería como en otros sitios. Es frecuente leer a alguien pidiendo ayuda o consejo sobre algún tema (yo lo he hecho) y al poco rato tener algunas respuestas.

Quién sabe, quizá dentro de poco Twitter cambie, o puede que sea yo el que cambie, y también me canse de él, pero por ahora seguiré twitteando sin parar para quien le interese, espero veros por allí.

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