Atrás ha quedado la época en que el teléfono se utilizaba solo para mantener una conversación. Hoy los teléfonos móviles se usan para tomar fotografías, acceder a Internet, escuchar y descargar música, ver vídeos… De hecho, según un estudio realizado recientemente por la empresa Ipsos Media, en España el 50% del acceso a Internet tiene lugar a través de los teléfonos móviles.

No obstante, cuando se analiza con mayor profundidad el uso de las aplicaciones móviles, se puede apreciar que el 47% corresponden a juegos y el 23% a redes sociales. Los apps del sector bancario son menos utilizados, probablemente debido a que las personas aún tienen cierto recelo sobre el nivel de seguridad que ofrecen. De hecho, actualmente sólo el 20% de los clientes de los bancos utilizan las aplicaciones para móviles que éstos ofrecen.

La seguridad de los apps bancarios

La conexión al servicio de las aplicaciones móviles (nativas o Web) se realiza de forma segura donde la información se envía y recibe encriptada bajo el protocolo SSL (cifrado 256 bits), por lo que tanto las transacciones como la información del cliente están protegidas.
Para el acceso, a las claves de número de tarjeta/usuario, PIN y coordenadas se añade un dispositivo adicional de refuerzo de seguridad como el teléfono móvil, token o cualquier otro medio que se estime oportuno).

¿Cómo aumentar la seguridad?

Aún así, las aplicaciones para móviles no son inexpugnables por lo que se recomienda seguir algunas pautas de seguridad. En primer lugar, se aconseja descargar las aplicaciones para móviles directamente de los sitios Web de los bancos o de las tiendas oficiales. Además, es importante mantenerse al tanto de las actualizaciones ya que estas no solo brindan nuevas funcionalidades sino que refuerzan la protección.

En segundo lugar, se recomienda elegir claves seguras y cambiarlas con cierta frecuencia. De la misma forma, como medida de precaución, es mejor no utilizar los apps bancarios a través del Wi-Fi público, así como no acceder nunca a la banca móvil desde enlaces incluidos en correos electrónicos o páginas Web de terceros. Finalmente, se recomienda cerrar la sesión al terminar de operar con las aplicaciones móviles, pulsando el botón “Salir”, e instalar algunos de los software antivirus disponibles para dispositivos móviles.

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