Indiana Jones and the temple of doom.jpeg

Hace un par de días me saltó una alarma algo curiosa en mi iPhone, decía simplemente lo siguiente:

“Phenomena experience”

No sabía a santo de qué me había puesto esa alarma ni recordaba lo que significaba, así que lo busqué en internet y recordé lo que era.
Phenomena experience son una serie de sesiones de cine que están montando en los Cines Urgel de Barcelona y donde se rememoran en forma de sesiones dobles grandes clásicos de los 80 en V.O. En el caso de la sesión de ayer las películas eran: Indiana Jones y el Templo Maldito y La Cosa.

Como gran fan de Indiana Jones que soy (sí, a pesar de la última y floja entrega) no podía fallar, así que inmediatamente compré las entradas.
Nunca había estado en ese cine así que lo que me esperaba era un cine pequeñito, con 100 o 200 fans nostálgicos del cine ochentero, y nada más lejos de la realidad.

Al llegar a la entrada del cine había cientos de personas esperando para entrar, y una vez dentro de la sala aluciné.
He estado en muchos cines en mi vida, algunos MUY grandes (los Kinépolis por ejemplo), pero nunca había estado en uno tan grande como el Urgel.
Era un cine bastante antiguo, con una pantalla enorme y con dos pisos. Al ser antiguo había menos espacio entre filas, por lo que la gente que cabría allí me es imposible de calcular, pero vamos, ya nada más entrar fue una sensación brutal. Ah sí, que no se me olvide, estaba a reventar.

Salió al centro de la pantalla un señor a hablar y a presentar la velada y nos dijo que a parte de las películas habría sorpresas. ¡Y vaya si las hubo!
En cuanto apagaron las luces comenzamos a ver trailers de películas míticas (Terminator 2, El pato Howard, un videoclip de Superdetective en Hollywood, a Narciso Ibañez Serrador con sus Historias para no dormir, y sobre todo, el anuncio de Movierecord, con todo el cine tarareando la canción). A cada nuevo trailer le acompañaban aplausos y vítores por parte del público, algo genial.

Por fin llegó el momento de la peli de Indy y los aplausos eran ensordecedores. Cuando salía la canción típica de la saga, todo el cine cantándola, cuando Indiana hacía alguna de sus sobradas o pegaba/mataba a un malo, aplausos y gritos, risas sin cortarse en las escenas cómicas… algo que yo nunca he presenciado en un cine y menos con tantísima gente.
La peli terminó y al ser sesión doble la gente salió a cenar, y nosotros aprovechamos para irnos ya que La Cosa no nos llamaba mucho y eran más de las 10 de la noche y hoy tocaba madrugar.

Además, en la entrada del cine había una exposición de objetos de Indiana Jones, ¡qué buen detalle!

Estas sesionas las hacen cada mes, en su web tenéis toda la información. Además para la siguiente ya han adelantado uno de los dos títulos: Terminator (la primera), así que no me lo pienso perder tampoco.

Resumiendo, y tal y como reza el título, la mejor experiencia cinematográfica de mi vida, ni Avatar, ni Matrix, ni El Señor de los Anillos ni leches.
Y como muy acertadamente dijo el presentador del evento, aunque no textualmente: ¿El cine está en crisis? ¡Y una mierda!

Share