ipad

Por fin hemos salido de dudas, el gran secreto a voces de Apple se ha desvelado, el iPad. Ahora mismo se estarán escribiendo artículos sobre este nuevo dispositivo en casi cualquier blog de tecnología, en cuanto a los datos del cacharro en cuestión no voy a comentar nada que no sepáis o hayáis leído ya. Por eso quiero desmarcarme con un artículo de opinión pura y dura, no encontraréis otro igual así que a pesar de lo saturados que podáis estar sobre el tema os animo a que sigáis leyendo.

Os voy a poner un poco en la situación en la que me encontraba yo ayer.
A las 18:30 habíamos quedado unos cuantos fan-boys en Booktique, una librería-cafetería de Valencia. Todos los presentes éramos unos grandes apasionados de Apple, algunos llevan usando Mac cuando yo casi ni sabía que existía Apple. Antes de que comenzara el evento íbamos comentando los últimos rumores, sobre todo los lanzados por Jason Calacanis en los que decía cosas realmente impresionantes, entre ellas que llevaba dos cámaras, que reproducía televisión, tenía reconicimiento de huellas dactilares, algún tipo de panel solar en la parte de atrás para recargarse, etc…
La verdad es que eran cosas totalmente inverosímiles pero que muchos creímos.

Y es que ese es un gran “problema” que tenemos con Apple. Han creado cosas tan espectaculares, la última el iPhone, que tendemos a creernos todo lo que nos cuentan por muy inverosímil que suene, sobre todo si es gente reconocida a nivel mundial como Calcanis.

Total que llega la hora y empieza el evento con Steve Jobs al frente. Al cabo de pocos minutos se mete de lleno con el iPad, nada de dejarlo para el One More Thing. Y es entonces cuando la efusividad comienza a desaparecer. Se parece demasiado al iPhone, vemos la parte de atrás y ni atisbo de los paneles solares, tampoco se ven cámaras, ni trasera ni delantera…
A medida que pasa el tiempo vemos que realmente es un iPod Touch pero con pantalla de 9 pulgadas. Ni más ni menos.
No pudiendo ver el vídeo y limitados a las actualizaciones de las páginas y a fotos que no le hacen justicia al aparato, la palabra “decepción” comenzaba a escucharse.

Si me seguisteis por Twitter os acordaréis de la caña que le metí, no tuve piedad alguna. En caliente y sin haberlo visto en movimiento me parecía un dispositivo que no tenía lugar, para ir por la calle es más cómodo un iPhone y para estar en casa qué mejor que un MacBook o un iMac, ¿no?

Pero claro, por fin en casa puedo ver el video y mi opinión empieza a cambiar. Incluso antes de acostarme ya se puede ver la keynote y me la trago entera. Así que creo que tengo la máxima información que se puede tener ahora mismo sobre el iPad.
Y no es que de repente me haya enamorado del dispositivo, pero ya no lo veo de una forma tan negativa. Es un aparato bonito, con un sistema operativo que gracias al hardware va realmente fluido y que aunque no permite hacer nada que no hagamos ya con el iPhone (a parte de llamar claro está) lo hace de una forma muy suave y en una pantalla más del doble de grande.

Entonces a ver si me aclaro, ¿me gusta o no?
La respuesta es que sí, me gusta. No me he enamorado de él como reconozco que lo hice con el iPhone el primer día que lo vi en la famosa keynote de Enero de 2007, pero creo que es un muy buen dispositivo, con mucha utilidad.
El ser tan similar al iPhone o iPod Touch es una gran ventaja, gracias a eso Apple acaba de sacar un aparato con 140.000 aplicaciones, a ver quien puede decir eso de algo nuevo. Aplicaciones que son las mismas que las del iPhone pero en grande, pero que a partir de ahora, al empezar a salir nuevas pensadas exclusivamente para el iPad mejorará mucho. Y encima sale con una versión del iWork exclusiva para él a un precio realmente competitivo, 30 dólares las tres aplicaciones o 10 cada una. He podido ver los videos de cada una en la keynote y las han portado maravillosamente al iPad.

En cuanto a que va a ser un sustituto de los eReaders como el Kindle, que Jobs mencionó y sacó en la keynote, no lo creo. A pesar de que comparado con el iPad el Kindle parezca ahora mismo un dispositivo fabricado hace diez años, el Kindle tiene una única función, leer libros y eso no lo puede superar el iPad. No porque no tiene pantalla de tinta electrónica y es gracias a ella a la que es posible leer en el Kindle durante horas sin que se te canse la vista. Leer en el iPad es igual que leer en el ordenador.

Así que, resumiendo, hay que reconocer que no se pueden pedir peras al olmo, pensar en un dispositivo como el que definía el graciosillo de Calacanis era soñar y eso era lo que todos queríamos porque Apple nos ha mal acostumbrado a ello.
Sin embargo esta vez nos ha bajado los pies a tierra y nos ha mostrado qué es lo máximo que ellos pueden hacer a día de hoy, y pensando eso y en el potencial futuro que tiene gracias a las aplicaciones, lo veo un éxito. Quizá no tan brutal como el iPhone, pero para nada un fracaso como pensaba cuando acabó la keynote.
Además el precio es bastante competitivo, al menos el de la versión más básica. Pero de todas formas como aun no se saben bien los precios en Europa ni los precios de las tarifas de 3G que impondrán aquí las operadoras, no me quiero mojar mucho.

Y la gran pregunta del millón, ¿me lo compraré?
Al principio dije que no, pero ahora en frío, y debido a lo que he visto y lo que os he comentado no lo descarto. Por lo pronto quedan 59 días para que salga a la venta y entonces, o quizá algo después, es cuando tomaré la decisión.

Ahora os toca a vosotros, con la cabeza fría, ¿qué os ha parecido el iPad?, ¿lo compraréis?

Share