iphone 4

Érase una vez un chico muy caprichoso que se encaprichó del iPhone 4…

Disclaimer: Este post va sobre cómo y por qué me compré el iPhone 4. Si no te interesa mi vida personal puedes pasar de largo (o no deberías leer mi BLOG PERSONAL).

Como iba diciendo, ese chico es muy caprichoso, y aun teniendo un iPhone 3GS y un iPad no pudo evitar la tentación que suponía el nuevo invento de Apple para sacarnos los cuartos.

Ese chico, llamémoslo Álvaro, se enfrentaba a dos grandes peligros: una permanencia en la malvada Movistar hasta Enero y un móvil que no era libre.
Así que haciendo caso al “divide y vencerás” decidió comenzar por lo que aparentemente era más sencillo; liberar su iPhone 3GS.

Como ya tenía el teléfono más de un año decidió llamar a la perversa Movistar y utilizar la clásica envolvente de “como ya tengo el móvil más de un año por ley me lo tenéis que liberar“.
Esa triquiñuela no coló por lo que a la desesperada argumentó: “es que un amigo mío se lo compró el mismo día que yo y se lo habéis liberado…
Esta vez sí que coló, le pidieron el IMEI y al cabo de 5 minutos ya tenía su 3GS libre.

La siguiente tarea más que una tarea era toda una hazaña, tenía que convencer a la malévola Movistar de que le ofrecieran un iPhone 4 por un precio competente o se marcharía de sus afiladas garras, a pesar de tener que pagar una multa.
Debido a los pocos puntos que nuestro héroe consiguió durante un año, le dijeron que no podían ofrecerle el terminal ni siquiera a un precio abusivo, así que tuvo que pensar un plan maestro.

La multa por irse de la compañía antes de tiempo era de 90€, sumando el precio del iPhone 4 en el archienemigo de Movistar, Vodafone, de 199€, le hacía una total de 289€.
Por otra parte, mirando en la benévola eBay, vio que los iPhone 3GS libres rondaban los 300€, por lo que si vendía su iPhone por un precio similar, podía conseguir el iPhone 4 con mucho follón pero prácticamente gratis.

Dicho y hecho, anunció por la noble Twitter su móvil y en cuestión de minutos ya tenía comprador (cuyo nombre no revelaré a menos que no les importe).
Viendo que su plan podía salir perfecto, se acercó a una taberna oficial de Vodafone y solicitó la portabilidad.

Una semana de penurias y larga espera después, nuestro apuesto (porque yo lo valgo) héroe volvió a Vodafone a por su nuevo objeto de deseo, y se acercó al sitio de mensajeros más cercano de su morada para enviar su ya antiguo móvil.

FIN.

Resumen para vagos: Al final entre que vendí mi 3GS, menos el precio del 4 y la multa, conseguí el iPhone 4 por 0€.
Ah, y el iPhone 4 es la HOSTIA.

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